Corona-Inmobiliaria

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Por Antonio Manuel Álvarez,
Director Gerente de Grupo Vivit

Sorpresa positiva es lo que estamos teniendo en la incorporación de apertura de oficinas. Desde mediados de marzo, vivimos en un túnel de incertidumbre por una maldita pandemia que nos hace sufrir miedos por el desconocimiento y, sobre todo, el dolor por los fallecidos.

Es inevitable el impacto económico en el mercado, teniendo aún reciente las cicatrices de la anterior crisis. Las inmobiliarias hemos tenido que adaptarnos a un trabajo telemático en modo exprés, no teniendo apenas ayudas, sino «migajas» por ser un sector bastante desvalorado en los epígrafes de calificación de empresas. Como bien se sabe, la necesidad promueve el ingenio y hemos tenido que desarrollar iniciativas como: video-visitas, actualización de cartera, reserva hasta verlo, etc.; buscando la entrada de nuevos cierres de ventas, ya que la producción de operaciones en curso, se están firmando con mucho retraso y, es muy importante ya no solo firmar lo que tienes, sino pensar en los ingresos en los meses próximos.

La incorporación a las oficinas físicas, después de realizar la inversión en adaptar nuestros locales a las necesidades de protección de la salud de nuestros clientes y trabajadores, está siendo bastante productiva para nuestra grata sorpresa. 

El tiempo de confinamiento ha dado qué pensar y valorar nuestras viviendas, sopesando un esfuerzo de mejora, como es buscar más espacios libres, ya sea privado o comunitario, y una oleada de demanda de parcelas o chalet para alquilar o comprar. 

Este arranque inicial es bastante positivo ayudando a fortalecer confianza en el mercado, aun así, hay que ser prudente por lo que está por venir. Yo diferenciaría dos etapas de tres y seis meses:

Los primeros tres meses desde nuestra incorporación, hay un incremento en demandantes que quieren comprar ante la incertidumbre de los posibles cambios en los criterios utilizado por las entidades bancarias. También están los que quieren una propiedad con piscinas para aprovechar el verano, o simplemente los que desean una mejora personal.

Los siguientes meses hasta final de año se sabrá el impacto real que haya tenido la crisis sobre el empleo, conllevando a una bajada de la demanda. Será decisivo que el sector inmobiliario disponga de una buena cartera de inmuebles a la venta con precios competitivos. Se estima una bajada del precio entre un 10-20 % según las características de la propiedad y las distintas zonas. 

Por todo lo anterior, es recomendable ser rápido en preparar la vivienda (home staging) y poner precio atractivo para aprovechar este incremento a corto plazo antes de la bajada de demandantes que conllevará a una mayor diferencia con la oferta del mercado.