Cómo enseñar a tu hij@ que le cundan las horas de estudio

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Por Mª Ángeles Sánchez psicóloga infantil de Crecer Gabinete de Psicología Infanti

Con el inicio del curso escolar en muchas familias empieza la lucha diaria para conseguir que su hijo o hija haga los deberes, repase o estudie. Otras familias después de muchas peleas o muchos suspensos deciden que lo mejor es llevarles a clases particulares para asegurarse que por lo menos hagan los deberes. 

Es importante señalar que para que las horas de estudio o de hacer tareas o deberes sean productivas se tienen que cumplir una serie de requisitos que podemos resumir en:

Poder: tener o disponer de los recursos materiales, la capacidad y la aptitud; 

Querer: es decir, estar motivado o motivada y 

Saber estudiar: conocer o manejar las técnicas de estudio.

Es decir, tenemos que ser conscientes que a saber estudiar también se aprende y de la misma manera que has enseñado otras muchas cosas a tu hij@ también tienes que enseñarle a que tengan buenos hábitos de estudio. 

Lo primero es empezar cuanto antes. Para esto no tienes que esperar a que esté en primaria sino que ya desde mucho antes podéis dedicar todos los días un ratito a dibujar, hacer puzles… De esta manera tu hij@ se irá acostumbrando a que todos los días tengo un período de tiempo en el que hago actividades que requieren atención y esfuerzo. Si haces esto y lo mantienes en el tiempo cuando llegue a primaria no le costará ponerse ya que tiene el hábito consolidado. 

También tienes que enseñarle a que los deberes o tareas se hacen sólo o sola y que tú puedes resolver sus dudas una vez que él o ella termine de hacerlos. Además, las tareas o deberes tienen un tiempo concreto para hacerlas, es decir, no se eternizan toda la tarde. De esta manera evitarás lo que sucede en muchas familias, y quizás también en la tuya, que mamá es la que acaba haciendo los deberes o tiene que estar toda la tarde sentada y peleando con el niño o niña para conseguir que haga los deberes.

Esta última situación es normalmente la que hace que tu hijo o hija acabe en clases particulares. Otro motivo suele ser los suspensos y en este caso lo que te recomiendo es que antes de nada averigües si es porque tu hijo o hija no pone interés o es porque realmente no puede o le cuesta. Para saber esto lo más importante es que acudas a un o una profesional que le realice una evaluación psicopedagógica para saber la causa y llevar a cabo el tratamiento adecuado.   

Resumiendo, empieza cuanto antes y establece normas y límites. Asimismo:  

Proporcionarle un lugar de estudio adecuado: un lugar propio, bien iluminado y sin ruidos.

A la hora de estudiar una buena organización es esencial: mesa y material de trabajo siempre ordenados y a punto. De esta manera se evitan distracciones que pueden provocar objetos innecesarios y la pérdida de tiempo que supone levantarse cada vez que necesita algo.

Fija con tu hij@ un horario para estudiar y hacer las tareas: realizar un horario semanal en el que quede reflejado cómo se va a organizar cada día y cuánto tiempo le va a dedicar a cada materia.

La continuidad y repetición en el tiempo de una acción hace que esta se convierta en un hábito y que nos sea más fácil llevarla a la práctica. Tu hij@ debe de saber que para disfrutar de su tiempo de ocio debe de cumplir con su horario de estudio y que puede contar con nuestra ayuda cuando lo necesite si bien en todo momento le animaremos a que intente resolver por sí mism@ los problemas. Para que esto le sea más fácil le enseñaremos dónde puede consultar las dudas que tenga.

Enséñale Técnicas de estudio o “aprender a aprender”.

Las técnicas de estudio son una ayuda para que el estudio sea más eficaz y este proceso requiere de tres momentos que son comprensión del texto, selección y organización de conceptos y memorizar conceptos fundamentales. También incluyen cómo preparar un examen y cómo actuar durante el mismo.

Si enseñarle técnicas de estudio se te escape de las manos siempre puedes acudir a un o una profesional para que te ayude.

En definitiva, es importante que tu hijo o hija disponga de un tiempo diario de estudio para que no se le eche el tiempo encima y pueda llevar el curso al día y evitar peleas y conflictos familiares. Tu labor es apoyarle, motivarle y enseñarle para que el curso escolar no se convierta en una cuesta arriba y si ves que necesita ayuda especializada no dudes en consultar con un profesional y contratar sus servicios.