Cómo enseñar a tu hij@ a saber perder

0
160
Por Mª Ángeles Sánchez psicóloga infantil de Crecer Gabinete de Psicología Infanti

Que a nadie le gusta perder, y sobre todo a l@s niñ@s, es por tod@s conocido. Lo que quizás no tengas tan claro es que no aprender a perder o no saber tolerar o gestionar la frustración tiene como consecuencia que tu hij@ no participe en actividades que le importan o le gustan, para evitar perder y tener que enfrentarse a la frustración que esto le genera, o que abandone sus metas en la primera derrota con enfados y rabietas desproporcionadas o fuera de lugar. 

 Por eso, enseñar a tu hij@ a tener una actitud positiva frente a la derrota, además de ayudarle a tener una mejor autoestima, hará que participe en las actividades que surjan tan solo por el hecho de divertirse y pasarlo bien y mejorará su nivel de socialización así como su forma de enfrentarse a la vida y al estrés tanto en el presente como en el futuro.

 Tu hij@ necesita aprender que perder no es sinónimo de que ha pasado algo malo o que es incapaz, torpe o algo similar. Para este aprendizaje es importante que sientan que no pasa nada cuando pierden, que tú le sigues apoyando y queriendo aunque se equivoquen o pierdan y que tiene todo tu amor porque tú le quieres siempre, independientemente de sus aciertos o sus errores.      

Para que te sea más fácil enseñar a tu hij@ a perder te dejo las siguientes recomendaciones: 

-Es muy importante tu actitud ya que tu hij@ siempre hará lo que te vea hacer a ti y no lo que le digas por lo que si te frustras con facilidad y no controlas adecuadamente tu propio comportamiento habrá más posibilidades de que aprenda por imitación tus gestos y tus ofuscaciones antes que tus palabras. Por tanto, si no te llevas bien con la frustración o con la derrota lo primero que tienes que hacer es trabajar y corregir tu propia actitud.

-Cuando juegues con tu hij@ no evites que pierda, es necesario que experimente el sentimiento de la derrota para identificar su grado de frustración. Además, así podrás enseñarle a gestionar su frustración y educar su comportamiento antes de que lo experimente con sus amigos.

-También es importante que gane de vez en cuando, sobre todo cuando se haya esforzado y su comportamiento haya merecido la pena. Recuerda que a tod@s nos gusta ganar y además así estarás reforzando su esfuerzo y trabajo. 

-Enséñale a ganar y a perder. No le permitas que ridiculice a l@s perdedores ni que se deje ridiculizar cuando se él o ella la que pierde. Tod@s merecemos ser respetados independientemente de que ganemos o perdamos. De nuevo, tu ejemplo será muy importante en este punto.

-Permítele enfadarse cuando pierda, pero pon límites a su comportamiento no permitiendo rabietas, ni gritos, ni golpes. Al finalizar el juego, haz énfasis en lo bien que lo habéis pasado y no te centres en la rabieta (en caso de que la haya habido) o quedará un mal recuerdo del día.

-Enséñale a reírse de las equivocaciones como forma efectiva de canalizar el enfado y la frustración. Para ello cuando tú te equivoques resáltalo con humor y con una actitud positiva. 

-Por último, enseña a tu hij@ que perder no es sinónimo de fracaso sino de aprendizaje y reflexiona con él o ella sobre qué enseñanza puede sacar de esa situación.