Claves para la gestión: 6 claves para potenciar el valor de la confianza en el Tercer Sector

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El Club Excelencia en Gestión, asociación multisectorial sin ánimo de lucro que genera y comparte conocimiento sobre gestión y transformación de las organizaciones, ha celebrado en colaboración con la Asociación Española de Fundaciones (AEF) una jornada en la que se han puesto sobre la mesa los retos que se les plantean a las organizaciones fundacionales y al tercer sector en general. Entidades no lucrativas que trabajan con personas, a veces en situaciones difíciles, y que para alcanzar la necesaria confianza de sus grupos de interés deben ser transparentes y sostenibles.

En el evento participaron tres socios del Club Excelencia en Gestión: Fundación Ampans, Fundación Once y Fundación Prode, las tres enfocadas a dar apoyo y acompañamiento a personas con discapacidad intelectual (y, en el caso de Once, también física). Las tres dieron a conocer su experiencia de trabajo con modelos de gestión como el Modelo EFQM, que ha facilitado su transformación a lo largo de los últimos años, marcados por la pandemia. Una etapa que ha servido para replantear convenciones, romper con malos hábitos, cambiar prioridades, abordar nuevos retos y también nuevas oportunidades en el ámbito fundacional.

De las reflexiones extraídas de este encuentro virtual, extrapolables a otras organizaciones, el Club Excelencia en Gestión ha elaborado el siguiente listado de hitos a conseguir:

LAS 6 CLAVES PARA POTENCIAR EL VALOR INTANGIBLE DE LA CONFIANZA
EN EL TERCER SECTOR

1)            Contribuir a la cohesión social y territorial. Con proyectos supraterritoriales que estén alineados con el propósito de cada fundación y que atiendan a las necesidades y peticiones de los grupos de interés. A ser posible, llevándolos a cabo en colaboración con otras fundaciones que forman parte de un mismo ecosistema, y revitalizando alianzas para potenciar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

2)            Intensificar la cooperación. A través del trabajo en red y del desarrollo de proyectos transversales de interés general, alejados de tendencias que miran hacia la desigualdad y la polarización social. Han de establecerse alianzas estratégicas tanto con el sector público como con los diferentes actores sociales y económicos, y compartir el conocimiento a nivel interno y externo.

3)            Independencia y sostenibilidad. Es importante evitar la dependencia financiera y de recursos externos, públicos y privados. Conseguirlo a través de actividades propias y de estrategias enfocadas a compartir recursos, aprovechando sinergias entre las acciones programadas.

4)            Evaluación continua. La búsqueda de reconocimientos en forma de sellos de excelencia y calidad es un incentivo para mejorar constantemente y conseguir la implicación de todos los miembros de la organización. De la misma forma, un benchmarking adecuado y acompañado, ayuda a establecer objetivos comparables con otras organizaciones ejemplares, extrapolando los buenos hábitos y prácticas para conseguir mejores resultados.

5)            Apostar por la profesionalización. Invertir en especialistas en digitalización y en nuevas infraestructuras, en gestión de recursos humanos o monitorización de resultados, etc., para ser más ágiles, fiables y transparentes. De esta manera, es más fácil adaptarse a los cambios, se mejoran los procesos de trabajo y se aporta una eficiencia que es esencial para poder seguir funcionando en el futuro.

6)            El propósito, siempre presente: Ha de estar en cualquiera de las acciones que se pongan en marcha desde la fundación, tanto a nivel interno como externo. Para obtener buenos resultados, toda organización debe saber por qué existe, hacia dónde va, plantearse lo que va a hacer y cómo lo va a hacer y lo que quiere lograr en el futuro. Y todo ello debe estar plasmado en ese propósito.

El Modelo EFQM, impulsado en España por el Club Excelencia en Gestión, permite medir y saber en qué punto se encuentra la transformación de una organización. Es el modelo de gestión más utilizado en el mundo y un referente en el tercer sector, que ayuda a las organizaciones a diagnosticar si las estrategias adoptadas y la forma de desplegarlas son las que deben ser para obtener los objetivos marcados y, si no es así, a corregirlas y mejorarlas. No es una norma de aspectos férreos, sino un modelo abierto y flexible que impulsa la eficiencia y la eficacia en la gestión, ayudando a adaptarse mejor a entornos VICA (volátil, incierto, complejo y ambiguo) como el que vivimos en estos momentos.