Carolina Wisner, profesora de Cardenal Spínola CEU Andalucía, da las claves para afrontar la “nueva normalidad” en el sector educativo

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El sector educativo se enfrenta el próximo curso a un gran reto que debe asumirse a todos los niveles, desde los colegios a las universidades, pasando por los centros de formación profesional y posgrados. 

Tras unos meses en los que la enseñanza ha tenido que ser virtual, se prevé que en el futuro se combinará la modalidad online con la presencial y esta “nueva normalidad” requiere la reflexión sobre ciertos aspectos. Algo fundamental para que realmente se pueda llevar a cabo con plenas garantías de éxito, sin temor a dejar a nadie atrás en el proceso.

Carolina Wisner,  profesora de Derecho Administrativo y TIC y gestora del Área de Conocimiento del Grado en Derecho de Cardenal Spínola CEU, cree que esa “nueva educación” presenta tres grandes desafíos, que “involucran a los gobiernos, a las Administraciones Públicas, a los docentes, a los alumnos y a los directivos de las instituciones educativas, en todas las etapas y niveles formativos y que tienen que ver con la premisa de garantizar la educación de calidad”.

“Estos retos –puntualiza- se refieren principalmente al acceso a Internet, a las competencias y habilidades  digitales –tanto en el caso de los alumnos, como en el de los profesores- y, por último, al hecho de poder asegurar una educación accesible y equitativa”.

En referencia a lo primero, la docente alude al “derecho de acceso a Internet, reconocido en nuestro país en el artículo 81 de la Ley 3/2018, Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales. Para la teleeducación necesitamos disponer de infraestructuras adecuadas que faciliten buenas conexiones, pero también de dispositivos electrónicos (ordenadores y tabletas) como medios esenciales que garanticen el proceso de enseñanza-aprendizaje.Según  el Informe del FTTH Council Europe –Nuevo Panorama de Fibra del Mercado 2020- España, junto a Francia y a Italia, son los países que tienen el mayor número de hogares con fibra óptica en EU39 (Council Europe 2020). Esto sería altamente positivo para este modelo educativo. No obstante, debemos ser conscientes de que, aunque en España un 94% dela población cuenta con acceso a un mínimo de 30 Mbps, existe un 6% que no dispone de una conexión de calidad a Internet, por lo que en cada comunidad autónoma y en cada ciudad o pueblo las realidades de acceso pueden ser muy distintas”.

Respecto a las competencias digitales, explica que “con este concepto hablamos de aquellas habilidades que posibilitan el uso creativo, crítico y seguro de las TIC para alcanzar objetivos relacionados con el aprendizaje, con la empleabilidad, etc. Al respecto, según el Índice de la Economía y la Sociedad Digitales (DESI) correspondiente a 2020, el 42% de la población de la UE sigue careciendo de las mínimas competencias digitales básicas. Además, concluye que España está por debajo de la media de la UE en los indicadores de capital humano. Aunque está mejorando su puntuación, casi la mitad de la población española carece todavía de competencias digitales básicas y un 8 % nunca ha utilizado internet”

Ante este panorama, subraya que “urge que se lleven a cabo políticas tendentes a la “alfabetización digital”, es decir el fomento de medidas educativas y de concienciación, destinadas a promover la capacidad de todas las personas a realizar un uso responsable, autónomo e independiente de Internet.

Por último, sobre la necesidad de que la educación sea accesible y equitativa, recalca que “las webs y las  intranets deben estar diseñadas para todos y facilitar acceso a la información contenida en ellas y a los diferentes servicios, a las personas con discapacidad, con la finalidad de garantizar la igualdad de acceso a las TIC. Una educación inclusiva implica que los sistemas educativos estén diseñados para facilitar el aprendizaje para todos los niños y jóvenes, reduciendo la exclusión social”, concluye.