Asistimos a un cambio de época, no a una época de cambios

Abrirte hueco en la profesión va a requerir mucha actitud y otro tanto de aptitudes

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Por Regli Gómez, Marketing y Estrategia Empresarial www.viviramimanera.com
Por Regli Gómez, Marketing y Estrategia Empresarial www.viviramimanera.com

Para, respira y recapitula ¿Cuántas veces has dicho en los últimos 10 años estamos en una época de cambios? ¿Y de tanto repetir no llegas a la conclusión de que algo falla en el argumento? Señoras y señores, asistimos a un cambio de época donde el cambio es la regla y no la excepción.

Hace 50 años, un sastre, con saber coser, tenía casi asegurado el sustento toda su carrera. Hoy día, serás un diseñador, sí un nombre chic, pero poco más. Abrirte hueco en la profesión va a requerir mucha actitud y otro tanto de aptitudes.

Ni que decir tiene que hablamos de sastres, periodistas, especialistas médicos o expertos en administraciones y todo tipo de profesiones. La afirmación cambio de época es extensible a la mayoría de las profesiones y negocios pero ¿Qué ha cambiado? Todo.

1. Hace relativamente poco tiempo, estudiar era cosa de personas con posibles por lo que sólo con aprender una profesión tenías el trabajo asegurado al salir de la universidad. No había competencia. Hoy día, todos tenemos acceso a la formación por lo que ésta en sí, no es nada que te diferencie como para asegurar que te va a ir bien.

2. Sin autoliderazgo no hay avance. Y es que, la frustración forma parte del trabajo y tolerarla también. Equivocarse es parte del camino, o de los caminos, porque es necesario probar diferentes negocios o enfoques de este mismo para llegar al éxito que esperas de él. Eso implica no sentirnos perdedores cada vez que nos equivocamos.
Los emprendedores somos unos valientes, y punto.

3. No hay nada para toda la vida, tampoco un trabajo, aunque en España la mentalidad sigue empecinada en la búsqueda de la estabilidad que da ser funcionario o que te hagan un contrato indefinido. Entonces ¿Dónde está la solución? En el emprendimiento, y cuando digo emprendimiento no me refiero a montar un negocio. Creo que deben haber jefes e indios pero TODOS deben tener iniciativa, proactividad y conocimiento en ventas como para saber venderse a sí mismo y lo que hace. Nos referimos a la marca personal.

4. Hay que estar en todas partes. No es suficiente con estar en un negocio físico u online. La tendencia busca la omnicanalidad y que exista coherencia en ambas partes. Si hay una novedad que veo en internet, luego quiero verla en la tienda y viceversa. Eso implica un cambio de mentalidad brutal. Ni que decir tiene de la preparación para poder hacerlo todo porque, si hacemos un ejercicio de sinceridad, la mayoría de las pymes no pueden permitirse empresas externas o personal propio que les lleve cada una de estas nuevas exigencias.

5. No basta con saber “de lo tuyo”. En un negocio debes ser experto en cuentas, impuestos, proveedores, planificación, actualizaciones y marketing. Ser jefe no es tan guay como nos contaron, pero si consigues sacar adelante tu barco te sentirás enormemente viv@.

6. O eres diferente o del montón y si estás en el montón nadie te va a ver ¿Te acuerdas de Wally? Lo encontrábamos entre la multitud “siempre”.Sus rayas rojas y blancas eran infalibles. Pues en un negocio busca ser Wally porque hay tanto de todo, que o buscas en qué mínima cosa y lo destacas con una buena estrategia de marketing o estarás destinad@ al fracaso.
7. En este cambio de época bajar la guardia no está permitido. Negocios y emociones se unen. Personalmente, en mi caso, es de lo que más me cuesta en el sentido de que la sensación de amenaza constante hay que saberla digerir y trabajarla junto con las emociones porque, seamos realistas, tanta exigencia agota emocionalmente y, la búsqueda del equilibrio es básica para la supervivencia más allá de una buena economía.. Búscate un buen psicólogo y aprende de lo que pasa dentro de ti, eso que no se palpa, pero siempre está presente.

8. No corras. Por fin esta locura está teniendo algo de sentido. Después de una década donde todo valía con tal de abaratar el precio se empieza ver atisbos de cambio. Se redujo calidades en todo, hasta en la alimentación, se fabricaba y fabrica en países subdesarrollados, se producían miles de unidades iguales de lo que sea… una auténtica locura con tal de bajar precios y vender más. Sin embargo, hemos llegado a un punto en el que estés en España o en las antípodas, encontrarás lo mismo. Nos hemos hartado de globalización y empezamos a valorar lo único, lo trabajado con mimo, el esfuerzo del comercio local y la recuperación de valores, entre ellos la necesidad de dedicar TIEMPO y mimo a las cosas.

Para terminar decirte algo. Si analizas estos 8 puntos, todos tienen que ver con mercado, marca, estrategia, branding, ventas omnicanales… todos términos relacionados con el marketing, que es la asignatura transversal de cualquier negocio. La clave está en saber vender(se), pero sin que se note. Para eso necesitamos estrategia e inbound marketing. Pero de eso te hablaré en el próximo artículo.