Andalucía, la comunidad autónoma con mayor número de cooperativas y en la que mayor empleo se genera

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En 1992 la Asamblea General de la ONU (Naciones Unidas) manifestó la necesidad de crear el Día Internacional de las Cooperativas. Desde entonces, cada 3 de julio se trabaja para recalcar y recordar la función tan importante que llevan a cabo las cooperativas. Este año, bajo el lema “Reconstruir mejor juntos”, cooperativas de todo el mundo pretenden mostrar cómo siguen siendo un pilar fundamental para la sociedad. Además, están siendo un ejemplo claro de resiliencia y esfuerzo.

A nivel mundial existen más de mil millones de miembros cooperativos según la ONU. Las cooperativas son conocidas por su capacidad de adaptación y por su variedad, podemos encontrar cooperativas en ámbitos como la agricultura, producción, educación, finanzas, salud,… 

El objetivo del CoopsDay (Día Internacional de las Cooperativas) tal y como indica la ONU es “demostrar que los modelos de negocios centrados en las personas, basados en los valores cooperativos de autoayuda y solidaridad y en los valores éticos de responsabilidad social y sentimiento de comunidad, permiten reducir las desigualdades, crear prosperidad común y responder a los estragos inmediatos que está causando la COVID-19”.

Según la Federación Andaluza de Empresas Cooperativas de Trabajo (FAECTA), Andalucía es la comunidad autónoma con mayor número de cooperativas y en la que mayor empleo se genera. “Nuestra comunidad cuenta con cerca de 4.000 cooperativas de las que aproximadamente el 80% son cooperativas de trabajo. En cuanto al número de empleos, el 76,5 % de las personas que trabajan en cooperativas, lo hacen en una cooperativa de trabajo, siendo una gran parte de ellas mujeres. En Andalucía estas empresas dan empleo directo a más de 59.000 personas”.

Uno de los sectores que más aporta sin duda en este sentido es el agroalimentario. Por ello, hemos hablado con el director gerente de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Jaime Martínez-Conradi Álamo para conocer mejor este sector.

Martínez-Conradi Álamo asegura que según datos de 2020 en la región  hay 659 cooperativas asociadas a cooperativas agroalimentarias. Además, en este ejercicio de 2020 se han superado los 9 mil 440 millones de euros, que equivale un 7.6% más con respecto al 2019. Es decir, siguen representando algo más del 5% del PIB de la comunidad y emplean a más de 36.000 personas de forma directa.  “Durante la pandemia las cooperativas agroalimentarias han creado en torno a mil puestos nuevos” nos cuenta.

 También hay que recordar que no solo asocian a cooperativas, sino también a agricultores y ganaderos, por tanto hablamos de una masa social de más de 290.000 agricultores y ganaderos. Otro dato significativo es que, según Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, representan al 40% del cooperativismo nacional en facturación, lo cual quiere decir que sus empresas generan un valor añadido muy superior al que pueda ser el resto de España.

La misión de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía es muy clara: promocionar, representar y vertebrar el cooperativismo andaluz. “Trabajamos para impulsar un modelo  cooperativo empresarial,  profesionalizado, con dimensión relevante y  generador de valores y competitivo, que contribuya a mejorar la rentabilidad de agricultores y ganaderos, socios y al desarrollo sostenible del sector alimentario en el medio rural” afirma Martínez-Conradi Álamo.

Independientemente de la misión, también tienen objetivos fundamentales como la mano de obra, mejorar todas las condiciones del agua, revalorizar el cooperativismo, incorporar a nuestros jóvenes al mercado laboral, seguir trabajando en la incorporación de la mujer en el campo…  

Martínez-Conradi Álamo  cree que los problemas a los que deben enfrentarse son comunes al resto del sector agroalimentario. Uno de ellos es la entrada de productos de terceros de Europa que asegura que les penaliza mucho porque no están en las mismas condiciones. “Es fundamental que Europa se solidarice y conciencie en este sentido” nos cuenta y recuerda que otro problema “es la dimensión de nuestras empresas”.

En cuanto a los retos fundamentales que tenemos, sin duda “uno de ellos es que tenemos que darle una vuelta al modelo de negocio que tienen las cooperativas. Cada vez el campos se envejece con más rapidez, cada vez es más fácil encontrarnos a agricultores que terminan abandonan su actividad agrícola porque por el tamaño de la explotación no merece la pena seguir explotándolo, y es necesario que nuestras cooperativas se adapten a ello. Y se transformen en cooperativas también de explotación comunitaria de la tierra, de forma que exploten en común las producciones de nuestros socios para poder seguir teniendo la actividad en las zonas que nos ubicamos. Y también la cooperación, no de nuestras empresas, sino de nuestros agricultores. No tiene sentido que no cooperen entre ellos, de forma que en mano de obra y maquinaria compartan la misma”.

Martínez-Conradi Álamo considera que “la administración tiene que darse cuenta del peso que tiene el cooperativismo para la sociedad y que en épocas complicadas como la que estamos sufriendo ha sido y es un motor de generar riqueza y empleo, por tanto no hay que tener miedo en priorizar líneas de ayuda”.

FAECTA destaca a Andalucía como vanguardia del cooperativismo. Y es que “el impacto laboral de las cooperativas de trabajo destaca tanto en cantidad, como en calidad, ya que se fomentan aspectos tan importantes como la igualdad de género, la gestión democrática, la conciliación de la vida laboral con la familiar o la estabilidad en el puesto de trabajo, entre otros valores que determinan el bienestar de la población”.