Alcanzando tus sueños. Duplicando el Crecimiento

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Por Eduardo Cambil Molina, Socio Action COACH
Por Eduardo Cambil Molina, Socio Action COACH

Esta es la historia de una empresa joven que creía que tenía un prometedor futuro, pero que no pasaba de la promesa, pues no eran más que un par de autoempleados, con otras tres personas que los ayudaban.  Un día nos sentamos e hicimos un ejercicio de ver el futuro de su compañía, casi pierdo la oportunidad de continuar, ya que cuando les dije lo que, tras hacerle un diagnóstico del potencial de su compañía, debían de hacer, les empezaron a temblar las piernas.

Efectivamente, al ver lo que su empresa podía hacer, el crecimiento iba a ser como mínimo del 100%, pero para ello debían de ponerse en marcha, tener un plan y cambiar el rumbo a la misma.

Aunque estaban ansiosos por ponerse en marcha, las primeras reuniones las invertimos en pensar cuál sería el futuro, lo que querían y el porqué de su empresa. Fue algo mágico, cuando tuvieron clara su visión y su misión, el resto salió espontáneamente, con tal optimismo, que les tuve que parar un poco y aterrizarlos en la realidad de lo que tenían.

Visualizaron un escenario de un año,  que en tan solo 6 meses se hizo realidad, duplicaron la facturación, el personal, ganaban dinero, su marca era reconocida, estaban invitados en foros importantes, y ya eran una de las empresas que cotizaban al alza en el sector, la competencia empezaba a estar muy molesta e intentaba robarles personal y clientes. 

Estaban felices, tenían un sólido plan financiero, un buen plan de marketing, los números acompañaban, pero no lograban arreglar correctamente las operaciones. Trabajamos en esto, pasamos de tener sistemas de control y seguimiento artesanales, a aplicar un ERP potente, conectado a un CRM y toda suerte de herramientas digitales, donde el equipo podía ver el proceso de servicio del cliente,  actuar  en el momento adecuado en el que se requería su participación, hacer seguimiento e interactuar con el mismo. No funcionó.

Tener un sistema, un software, o cualquier otra herramienta, no es suficiente. Lo más importante se lo habían dejado fuera, ellos creían que no, pero a todas luces estaba ocurriendo y hacia ese punto me enfoqué. Chicos, es el equipo, son las personas, no las estamos entendiendo. Efectivamente las funciones, las responsabilidades, la interlocución con el cliente, los objetivos de cada uno no estaban definidos. Nadie se hacía responsable, alguno se erigía como jefe, de esos que les das un galón y se creen capitán general, un pequeño caos.

Señores hay que trabajar con las seis reglas de un equipo ganador: Aquí las tenéis.

Fuerte liderazgo

Objetivo Común

Reglas del Juego

Plan de Acción

Apoyar tomar riesgos

100% involucración.

Desarrollamos todo un plan para trabajar las seis,  se hizo patente que anteriormente había olvidos muy importantes; el objetivo común, la aportación de cada uno al mismo, las reglas del juego, comunicar el plan de acción, (el cual tenían, no todas las empresas lo tienen), aceptar las equivocaciones como aprendizaje e involucrar al personal.  Hubo reuniones grupales y reuniones personales con cada empleado para aplicarlas, y, sobre todo, lo más importante, para ver cómo se sentía cada uno y que fuera consciente de la importancia de su desempeño en la consecución del objetivo global de la compañía. Empezaron a salir aportaciones, ideas sobre cómo mejorar, se aclararon los malentendidos, la gente se alineó, surgieron líderes naturales y empezó todo a funcionar mucho mejor.  Realmente ya había un EQUIPO.

Esta historia es real, la de dos autoempleados, que lograron hacer una empresa, con la que van a alcanzar sus sueños y que duplicaron su crecimiento, y siguen creciendo, pero no podemos olvidarnos, lo más importante son las personas, no las herramientas, que son muy interesantes, pero no lo principal. Se dieron cuenta que la digitalización no sirve para nada si no cuentas con ellas.

A día de hoy tienen previsto volver a duplicar su facturación, pues trabajan en él un ámbito en el que hay una gran oportunidad con los fondos que llegan de Europa, pero  contando con un buen plan y un gran equipo. ¿Hablamos?