Alcalá de Guadaíra, patrimonio desconocido

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Entre patios del Castillo

La riqueza histórica pasa la gran mayoría de las veces desapercibidas para muchos. Lo que no aparece en los libros de textos se desconoce y es lo que le puede pasar a muchas localidades sevillanas. Puede ser el caso de Alcalá de Guadaíra, siendo en la actualidad el municipio sevillano que más aporta a la provincia de Sevilla, por el elevado número de empresas que están ubicadas en su entorno, siendo la localidad que cuenta con más polígonos industriales de toda la comunidad andaluza. Pero esta importancia le viene de mucho más lejos.

Repaso a la Historia de Alcalá de Guadaíra

Torre Mocha, El Castillo

Se puede decir que hace más de 4.500 años que Alcalá de Guadaíra tiene presencia humana, pero hay que esperar al periodo Calcolítico cuando esta presencia se hace permanente con el poblado de la Mesa de Gandul, ubicado en el escarpe suroeste de Los Alcores. Todo esto se conoce gracias a los hayazgos encontrados como los enterramientos megalíticos (Cueva del Vaquero o Dolmen de la Casilla). En la Edad de Bronce fue cuando apareció el primer poblamiento del Cerro del Castillo. Los romanos también tuvieron presencia en la zona con las villas de la época como son: la Torre de la Membrilla o la villa situada en las inmediaciones de Pelay Correa, pues aquí se han encontrado mosaicos y espacios productivos. En El Rosalejo, incluso se han recuperado ánforas y varios recipientes cerámicos. Es también por esta época romana cuando se vuelve a poblar el Cerro del Castillo, pero con asentamientos menores.

Ermita de El Águila
Puente entre Torres

De la época Visigoda destaca el yacimiento de Santa Lucía junto al río Guadaíra y el hallazgo de la inscripción sobre piedra al rey Visigodo Hermenegildo, que menciona el conflicto civil que lo enfrentó con su padre Leovigildo.

Otro periodo bastante importante es el que comprende del S VIII al SXIII, la época Andalusí. Aquí da comienzo la molinería fluvial y la fortificación Qalat Yabir, ubicada en el Cerro del Castillo. En esta fortificación se instala el campamento militar y se le añade hammam (baños para la guarnición de la fortaleza). Tras la victoria contra Qarmuna (actual Carmona), esta fortificación adquiere importancia al convertirse en fortificación tributaria. Pero cuando ganó mucho más protagonismo fue a partir del SXII ya que tenía el control del suministro del agua que abastecía a la capital hispalense y perduró hasta el SXIX. Mencionar que el Castillo no tuvo en todo ese tiempo mencionado carácter urbano.

Surgimiento de Alcalá

Hay que esperar al SXIII al surgimiento de Alcalá, que vino de la mano del rey Alfonso X con la creación de la Villa de Alcalá, nombrando a sus pobladores los guardas y custodias del Castillo. Pero la población empezó a crecer a las afueras de él con los barrios de Santa María y San Miguel que en sus principios estuvieron amurallados. Los SXIV y XV destacan por la explotación del trigo y del olivar, convirtiéndose en la principal industria del pan, por esa razón empezó a llamarse de manera coloquial “la Alcalá de los Panaderos”.

En la Edad Moderna la población continúa extendiéndose fuera del Castillo, quedando la zona del interior del mismo despoblada. Con la llegada del ferrocarril, la industria y la comercialización adquieren su gran desarrollo. Los vagones de los trenes iban cargados del tan famoso “Bollo”, pues lo suministraban a toda la capital hispalense.

La repoblación del Cerro del Castillo llega en la segunda mitad del SXX con el Arrabal de San Miguel, conocido por sus viviendas populares de autoconstrucción con una distribución de acceso de callejuelas irregulares. Estas son las famosas cuevas que el cura de la iglesia de Santiago cedió a las familias sin recursos. Una de estas cuevas se ha convertido en un tablao flamenco, donde incluso se imparten clases.

Un Castillo con once torres

Laderas del Castillo, bajo Torre Gorda

Como se ha visto, en torno al Castillo gira gran parte de la historia de este municipio. Está situado en un alto junto al río Guadaíra. Es de estilo Almohade con construcciones bajomedievales donde destaca el Alcázar y está flanqueado por once torres con grandes detalles arquitectónicos y decorativos. La Torre de Entre Olivos ha sido la única que ha sido restaurada hasta entonces. Entre sus elementos defensivos se encuentra por un lado la propia naturaleza, ya que cuenta con un precipicio y un foso. En cuestiones de ataque cuenta con saeteras y troneras. Esta dificultad de acceso y su gran diversidad de túneles que comunican parajes de alrededores, hicieron que nunca fuera conquistado, incluso cuando quisieron asediarlo.

Interior de una cueva de El Castillo

Si el Castillo es un lugar digno de visitar, Alcalá cuenta también con otros muchos rincones con encanto. El puente romano que da entrada a la localidad. El famoso puente del dragón que se ha hecho su hueco con su construcción tan peculiar. Y tampoco hay que pasar por alto una visita al parque de Oromana, un lugar donde poder pasar el día con la familia o incluso recorrer sus senderos.

Puente del Dragón
Parque Oromana
Paso para el Camino de Santiago